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El porteo natural, mucho más que un beneficio para el bebé y sus papás

porteo

Portear tiene múltiples beneficios tanto para el porteador como para el bebé. Pero hacerlo con un portabebés no recomedable puede ser insoportable para ambos. Por eso, se recomienda utilizar mochilas portabebes ergonómicas, para que la experiencia sea maravillosa a la par que cómoda y se pueda trasnmitir tranquilidad y seguridad al bebé porteado. 

Los sistemas de porteo favorecen una buena posición para el bebé. Esta posición es la conocida postura de la ranita o posición en M, donde el recién nacido tiene las piernas separadas y flexionadas y se evitan posiciones de tensión en articulaciones y la columna vertebral. 

Beneficios del porteo para los bebés

Los bebés que son porteados de manera ergonómica, suelen llorar mucho menos y mantenerse más tranquilos que si se encontraran en, por ejemplo, un carro. Además, duermen mejor. Se ha demostrado que, los bebés que son porteados aumentan más el peso y su descanso es de mayor calidad.

El constante balanceo, por otro lado, genera en los niños mejor equilibrio y control postural gracias a que se van adaptando al movimiento del padre o la madre. Es decir, su desarrollo psicomotor es más elevado. No hay que olvidarse de que, el hecho de llevar al bebé vientre contra vientre beneficia también a su sitema digestivo, facilitando la expulsión de gases y, por lo tanto, reduciendo cólicos.

Portear al bebé es bueno para su desarrollo fisiológico, pues estimula sus sentidos, y previene. Pero, si hablamos de beneficios para el bebé de ir porteado, es que este  se integra en la vida cotidiana, se vuelve más sociable al estar más presente en paseos y charlas de los porteadores. 

Beneficios del porteo para los papás y mamás 

El hecho de llevar a los bebés pegados al cuerpo de los padres y las madres es muy práctico. Las manos quedan libres para poder realizar cualquier otra cosa al mismo tiempo. Las mochilas portabebés reparten muy bien el peso en la espalda y permite descansar los brazos, por lo que se sentirán cómodos.

El contacto continuo entre bebé y porteador favorece a una relación muy especial, pues el recién nacido provoca la secreción de hormonas como la prolactina y la oxitocina (hormona que también favorece a la subida de leche y un buen establecimiento de la lactancia materna) . Además, ayuda a prevenir la depresión postparto gracias al aumento de endorinas. 

Es evidente que a los padres y madres les resulta mucho más seguro tener cerca de ellos a sus bebés. Portearlos ayuda a identificar muy rápidamente las señales del bebé y atender a sus necesidades. 

Cuando se piensa en portear bebés, lo primero que viene a la cabeza es el dolor y cansancio que puede suponer. Sin embargo, portar al bebé con un portabebés ergonómico beneficia a la espalda y ayuda a tonificar sus músculos. El peso total del niño está sostenido por el portabebés y se reparte por la espalda del porteador, adaptándose entre ellos y previniendo posibles dolores de brazos y espalda al, por ejemplo, coger un niño en brazos. 

Cómo saber si un portabebés es ergonómico

Para que el porteo solo tenga beneficios para el niño y los papás y mamás, es necesario que este sea ergonómico, algo que por desgracia no se consigue con todos los portabebés o mochilas del mercado. 

Cuando nacen, los bebés siguen manteniendo parte de su postura en el vientre materno con las piernas flexionadas y la columna arqueada. Esta es la famosa postura de ranita. Esta postura natural con la columna en C y con las piernas flexionadas por encima del culete es la que debe respetar un portabebés ergonómico.  Se nota cuando no es ergonómico si las piernas del bebé se quedan estiradas, colgando sobre sus genitales y perjudicando el perfecto desarrollo de su cuerpo.

La mochila, además, debe adaptarse a cada bebé. No es lo mismo una mochila portabebés para un niño recién nacido que para uno de varios meses. La mochila portabebés debe respetar la evolución natural del niño.

Otra de las principales características que debe tener una mochila portabebés ergonómica es que, aunque el bebé tiene que estar lo más arriba posible, su cabeza nunca debe quedar por encima de la barbilla, ni tampoco por debajo del pecho. Influirá también el tejido de la mochila, ya que las ergonómica se adaptan con precisión y sin cremalleras ni contrafuertes que puedan dañar tanto a padres y madres como a los porteados.

El peso del bebé debe ir repartido de forma más o menos equitativa entre espalda, hombros y caderas del porteador. Además, la mochila debe sujetar también su cabeza. Una gran manera de reconocer una mochila ergonómica es que estas nunca dejarán que se pueda dar la vuelta al bebé, poniéndolo hacia adelante. 

Cuando se pone a un bebé hacia adelante, se le está obligando a perder la posición natural de su espalda, a apoyar todo su peso en los genitales y a formar una curva bastante exagerada en la zona lumbar. Así que, hay que olvidar esa absurda idea de poner al niño hacia adelante «para que vea mundo». Si las mochilas portabebés ergonómicas obligan al bebé a mantenerlo de cara al porteador, es para evitar posibles lesiones fisiológicas en un futuro.  

Publicado por Àngel

Padre de 2 criaturas, con DO Empordà y cosecha del 86, aficionado a la fotografía y la cocina, siempre pienso en viajar. Estudiando el grado de Turismo en la UOC.

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